hablar portugues

Para quienes aún no saben de nuestra historia viajera, estamos en Brasil. La idea utópica inicial era ir recorriendo ciudades, estados y pueblos pero se nos interpuso la primer gran barrera en el camino: nuestras arcas quedaron en cero. Lo bueno es que casi al mismo tiempo nos enamoramos de una ciudad con espíritu de pueblo en la Região dos Lagos, estado de Río de Janeiro. El paradisíaco Arraial do Cabo nos cautivó así que acá estamos, más instaladas que patriarcado en almuerzo de Mirtha. (Les dejamos una guía para conocer la ciudad).

Por otro lado, desde antes de viajar temíamos enfrentar otra barrera… el idioma. Y para calmar la ansiedad, nos hicimos chanchas amigas de Duolingo, (aunque deja bastante que desear lo poco reales que son las conversaciones). Estar lejos y no poder hacernos entender no debe asustarnos sólo a nosotras. Por eso estamos aquí para decirte: relax!. Aprendimos que hablando lento y pidiendo al otre que haga lo mismo, se puede no sólo entender, sino que hasta se puede charlar largo y tendido de cualquier tema. Una vez que el oído se acostumbra al cantito del idioma desconocido, las palabras son casi todas parecidas a las nuestras.

Una vez que hay relax, igualmente está bueno ponerle garra al aprendizaje de lo básico. Unos ejemplos que se nos ocurren: «fala devagar, por favor» (hablá más lento, che!); muito obrigada (muy agradecida); Olá! Bom dia/tarde/noite (saludos básicos para sacar el estigma de que los argentinos somos mala onda); ¿Sabe onde posso pegar maconh…ah, no… Esa no es tan necesaria. Podemos dejar esas preguntas para otro capítulo 😆

En fin, no nacimos con el don de la palabra al divino botón, así que sin miedo y con práctica, en un mes ya pasás desapercibidx y la cajera* del super no va a sospechar de tu extranjerismo.

Otra salvación es San Google y su traductor que, por más que en textos largos no suele ser muy preciso, es una herramienta Utilísima Satelital. También en WatsApp podés instalar el Gboard (teclado de Google) que tiene incluído el traductor. Dejamos acá un tutorial que ayuda a usarlo.

En el portugués y en el castellano las palabras son casi todas parecidas. Y el casi es porque sin querer nos topamos con algunas con un significado totalmente diferente y hasta graciosos. Por ejemplo:

  • Vassoura es una escoba, mientras que escova es el cepillo de dientes. O sea, no se puede barrer la vasoura con la escova. O sí, pero después no te laves los dientes.
  • Si tenés muchas penas no te pongas triste, te estás convirtiendo en pajarito (penas=plumas).
  • La palabra pegar significa muchas cosas, pero no la que te imaginas, no vas a tener que esquivar algún golpe, ya que significa: conseguir, agarrar, encontrar, etc.
  • Aceita cartão no es engrasar una caja. Sino que significa que aceptan tarjeta de crédito y débito.
  • Engraçado no es tener grasa sino que sos graciosx.
  • La borracharia no es un bar donde une va a beber hasta emborracharse… es más bien una gomería.
  • Esta es buenísima: Si alguien te invita a bater um papo no tiene nada que ver con revolver una vagina. Es simplemente charlar un montón.
  • No te enojes si te dicen gata, en Brasil es una forma amable de decirte linda.
  • Si te invitan a algún lugar sinistro, no tengas miedo, es todo lo contrario, anda que va a estar zarpado, copado, mortal.
  • La melancia no es melón con vino sino una simple y sana sandía.
  • A la simpleza de los peluqueros se la afanaron cuando decidieron decirles cabeleireiros (ca-be-le-rei-ro…difícil de leer, más difícil de decir).
  • Y por último ¡Ojo! en la panadería. Asegurate de pedir pão en vez de pau porque te van a mirar mal por andar pidiendo pito tan descaradamente a cualquier hora del día.

 

hablar portugues

Seguramente ya nos encontraremos con más palabras hermosas y actualizaremos este post (también se acepta ayuda en los comentarios), pero por ahora sólo nos queda animarles a que nunca dejen de ir a un país desconocido por el miedo a la barrera idiomática. Siempre encontraremos la forma para hacernos entender, como bien nos ha enseñado Francella en esa célebre película noventera.

Abraços!


* no es que me haya comido el lenguaje inclusivo, es que todas las cajeras de los supermercados de Arraial son mujeres.

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